El proyecto se desarrolla en Jimbilla, San Lucas, Santiago, Taquil, Malacatos y El Tambo, beneficiando a más de 15.000 personas.
Como un aporte que brinda la academia para alcanzar los objetivos del Plan Nacional de Restauración 2019-2030, la Universidad Nacional de Loja (UNL) a través de su Empresa Pública ‘Ímpetu’ mediante un convenio con el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (Maate), implementa un proyecto de restauración forestal de paisajes andinos en un área de 505 hectáreas distribuidas en siete parroquias rurales de la provincia de Loja. Con este tipo de acciones, la UNL celebra, el 22 de mayo, el Día del Árbol y la Biodiversidad.
En agosto de 2022, el Centro de Investigaciones Tropicales, del Ambiente y Biodiversidad (Citiab) de la UNL, junto a Ímpetu, presentaron el proyecto, logrando en diciembre del mismo año firmar el convenio con el Maate. La Cartera Estatal financia alrededor de 500.000 dólares y, la UNL, aporta con cerca de 95.000 dólares. Para la recuperación forestal se consideran 20 especies de árboles nativos, logrando así tener gran acogida entre la ruralidad lojana.

De las 505 hectáreas de áreas priorizadas, en 305 se intervendrá con restauración activa en zonas de potreros con el plantado de especies nativas de acuerdo al interés de 89 beneficiarios directos -a través de 27 acuerdos- y, en 200 hectáreas, con restauración pasiva con actividades de cercado y monitoreo de la regeneración natural. La ciudadanía apoya mediante mingas comunitarias y se espera plantar más de 20.000 árboles en el proceso.

De acuerdo con las características climáticas, las especies forestales que se plantan son: aliso, nogal, sauce, romerillo, cedro, pumamaqui, arupo, arrayán, guato, fresno, luma, capulí, laurel de cera, guaylo, romerillo, guayacán, níspero, duco, yalomán y guabo. Además, como incentivo, se entregó a los beneficiarios especies frutales injertas de: durazno, manzana, pera, chirimoya, reina claudia, limón y aguacate; y, no injertas: níspero e higo. Se plantan entre 25 y 40 árboles por hectárea -al menos cinco especies por cada predio intervenido-.

Nancy Cango, promotora del Proyecto de Restauración Forestal en San Lucas, detalló el trabajo de plantación, mantenimiento y monitoreo de las especies plantadas, habiendo más del 81 % de sobrevivencia de los árboles. Claudio Zhunaula, representante de la Comuna Akakana, reconoció la dirección de la UNL para enseñarles la recuperación de árboles nativos y la importancia de reforestar en su zona que es el origen de vertientes de agua.

Este convenio de alto impacto ambiental tiene una duración de 36 meses y contribuirá a la protección de los ecosistemas nativos considerados como degradados; generará beneficios socioeconómicos y fortalecerá la resiliencia de la comunidad mediante soluciones técnicas integrales para enfrentar los desafíos del cambio climático. Previo a ejecutar el proyecto, se realizó una consulta previa, libre e informada -derecho de las comunidades indígenas-.
Reforestación UNL
- 505 hectáreas intervenidas.
- 20 especies nativas a plantar.
- 20.000 árboles se plantarán.