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PRESENTACIÓN
La Universidad Nacional de Loja tiene su origen en el decreto de 31 de diciembre de 1859 del Gobierno Federal de Loja, presidido por Don Manuel Carrión Pinzano, que dispone que, adscritos al Colegio “San Bernardo” –hoy Colegio Experimental “Bernardo Valdivieso”, se impartan estudios superiores de Jurisprudencia, Teología y Medicina, de los que se hicieron efectivos solamente los primeros.
El 13 de febrero de 1869, mediante Decreto Supremo, el Presidente García Moreno, crea la Junta Universitaria de Derecho, anexa al colegio “San Bernardo”. Posteriormente, el 26 de diciembre de 1895, el Presidente Eloy Alfaro crea la Facultad de Jurisprudencia, adscrita aún al Colegio “San Bernardo”, pero con la potestad de conceder títulos académicos de Licenciado y Doctor en Jurisprudencia. El 9 de octubre de 1943, el Presidente Carlos Arroyo del Río, eleva a la Junta Universitaria de Loja a la categoría de Universidad, integrada por las Facultades de Jurisprudencia y Ciencias Sociales, Ciencias y las que se crearen posteriormente.
Desde entonces, dueña de su propio destino, la Universidad Nacional de Loja, creció paulatina pero sostenidamente: en 1944, crea la Escuela Superior de Música Salvador Bustamante Celi que, en octubre de 1986, se convierte en Facultad de Artes, que abriga también las artes plásticas; en 1950, la Escuela de Medicina Veterinaria, convertida en Facultad, el 21 de noviembre de 1979; en 1960, la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación y, en 1964, el Colegio Anexo Adolfo Valarezo, que cambia su nombre al de Manuel Cabrera Lozano luego de la dictadura velasquista de 1970-71. El 11 de septiembre de 1969, se crea la Facultad de Ciencias Médicas y, en 1977, la Escuela de Enfermería. El 1 de diciembre de 1982, se crea la Facultad de Ciencias Administrativas; el 13 de agosto de 1984, la de Ciencia y Tecnología y, en 1986, la Facultad de Artes.
En 1981, se da inicio a los estudios de cuarto nivel con la creación de la Escuela de Graduados, que luego se transforma en el CEPOSTG. En 1988, para hacer frente a su crecimiento explosivo y responder de mejor manera a los estudiantes que buscan en ella formación profesional y a la sociedad que exige respuestas a sus demandas, la Universidad adopta la planificación como herramienta de gestión académica y administrativa y construye su Primer Plan Quinquenal de Desarrollo 1988-1993, al que han seguido los de 1993-1998, 1998-2003, 2003-2008; y, el que presentamos, 2008-2013. Una característica fundamental de todos ha sido la participación en su construcción de la comunidad universitaria y, hacia fuera, de los actores sociales más destacados, en cuanto al desarrollo de la Provincia y la Región Sur del Ecuador.
En el Primer Plan Quinquenal se hizo constar, como una de las tareas más importantes, el análisis del sistema académico –tradicional- que se venía aplicando en la Universidad y la búsqueda de uno nuevo que superara las falencias del tradicional. Es así como, en octubre de 1990, se adopta la decisión de implementar el Sistema Académico Modular por Objetos de Transformación, SAMOT, que reemplaza el régimen curricular de asignaturas por el modular, que integra en el módulo en torno al objeto de transformación los aprendizajes teóricos y las estrategias investigativas necesarios para abordarlo. Las prácticas de investigación de campo, aseguran la vinculación de los estudiantes con la colectividad y sus problemas.
En 2007, se publica el documento “Fundamentos teórico-metodológicos para la planificación, ejecución y evaluación de programas de formación en el Sistema Académico Modular por Objetos de Transformación”, síntesis de una experiencia transformadora que otorga a la Institución identidad plena y servirá de guía a estudiantes y profesores que acudan a sus aulas en busca de saber y formación profesional de alta calidad.
El 30 de enero de 2002, la Universidad se dota de un nuevo Estatuto Orgánico que, más acorde con los postulados de inter y transdisciplinariedad del SAMOT, reemplaza las Facultades de origen napoleónico por Áreas Académico-Administrativas encargadas de gestionar las carreras profesionales de su incumbencia. Surgen así las Áreas: Jurídica, Social y Administrativa; Agropecuaria y Recursos Naturales Renovables; Educación, Arte y Comunicación; Salud Humana; y, Energía, Industrias y Recursos Naturales No Renovables.
Ya sesquicentenaria, la Universidad Nacional de Loja ha enfrentado y enfrenta los retos que se plantean en cada momento de la historia. Los actuales, los del Siglo XXI, a más de múltiples, son profundos, vertiginosos y universales. A la crisis económico- financiera global, se suma la de las desigualdades sociales y marginaciones de todo género sobre las que parece que gobiernos y pueblos de todo el orbe tienen una consciencia cada vez más aguda y exigente de solución. Es así que, a nivel de América Latina, la corriente de cambio hacia la justicia social es ya incontenible y nadie, menos aún la Universidad, puede escapar a la misma. En el Ecuador, se vive esta corriente desde hace varios años atrás y se ha concretado, en septiembre de 2008, en una Constitución que recoge las aspiraciones de cambio del pueblo ecuatoriano y señala los caminos para atenderlas y concretarlas. En este marco, se prepara la nueva Ley Orgánica de Educación Superior que pondrá en vigencia un Sistema Nacional que regulará desde el ingreso de los estudiantes a la Universidad hasta su graduación y titulación, pasando por todo el proceso de formación profesional.
La Universidad Nacional de Loja, como siempre lo ha hecho, deberá cumplir su rol de consciencia crítica de la sociedad, instrumentando propuestas desde una perspectiva profundamente humana, que antepongan el bien común, lo público sobre lo privado, que privilegien la atención a las necesidades y aspiraciones de las mayorías, con responsabilidad, honestidad y transparencia total. El V Plan de Desarrollo Institucional de la Universidad Nacional de Loja 2008-2013, ha sido construido en torno a los cuatro grandes objetivos institucionales, que corresponden a las funciones sustantivas de las universidades: formación de talentos humanos, investigación científica y tecnológica, vinculación con la colectividad y gestión económico-administrativa. Desde los objetivos institucionales se generan veinticuatro políticas, cuarenta y siete estrategias, dieciséis programas y setenta y nueve proyectos, con sus metas, indicadores de gestión y responsables de su cumplimiento. Finalmente, se puntualizan las políticas y estrategias económicas, el costo general del plan, desglosado por años y las fuentes de financiamiento.
Aspiramos a que este Plan sea un instrumento de empoderamiento de la comunidad universitaria, de inclusión de todos sus estamentos y de los actores sociales externos, de participación y corresponsabilidad en la movilización para concretarlo en el progreso institucional y social que se busca. Esperamos se convierta en herramienta privilegiada para elevar los niveles de transparencia, rendición de cuentas y lucha en contra de la corrupción; en expresión de la gestión de una institución superior moderna y en marcha.
Loja, mayo de 2009
Dr. Jorge Reyes Jaramillo
Presidente de la Comisión Especial para la construcción
del Quinto Plan de Desarrollo Institucional
Coordinador General de Gestión Universitaria
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